​La derecha pincha y muestra que no manda en la calle

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Manifestación de la derecha española contra el Gobierno de Sánchez. Fuente: Twitter Valls


El tridente formado por PP, Ciudadanos y Vox se las prometía muy felices antes del viernes cara a la manifestación de este domingo. Hasta el momento en que Calvo apareció tras el Consejo de Ministros y anunció que habían roto toda negociación con los independentistas. Ahí empezaron a olerse que quizás hoy no iría bien la cosa. Y así ha sido.


Casado, Rivera y Abascal querían que la manifestación de hoy en la plaza Colón fuera histórica y mostrara a una derecha unida y fuerte en la calle. Pero el pinchazo ha sido enorme. Apenas 45.000 personas han acudido a la llamada. Ni por asomo se han acercado a las marchas contra el gobierno Zapatero.


A Pedro Sánchez la jugada le ha salido redonda por ahora. Hay que esperar a ver cómo se mueve ahora el bando 'procesista' durante la semana. Pero en lo que concierne a sus rivales por la diestra ha situado el escenario donde quería. Le han dejado el centro libre con la foto conjunta de los tres líderes. La derecha se ha deslizado hacia el extremo y deja campo abierto al espacio más moderado.


No es de extrañar que Albert Rivera se haya mostrado incómodo con la foto conjunta de los tres líderes con sus equipos. Sabe que la jugada no le ha salido bien y que quizás pague un precio muy alto en número de votos.


La derecha no ha dado ninguna muestra de músculo. Simplemente ha mostrado que no manda en la calle y que el tema catalán o el venezolano quizás no vayan a darle los réditos necesarios para llegar a la Moncloa con la fórmula andaluza.


Si Pablo Casado aspira a algo deberá hacer algo más que parecer una simple copia de Abascal. Rivera quizás haya cavado hoy toda opción de capitanear el tridente derechista. Quizás se haya cavado su particular tumba. El único que quizás gana algo es Abascal, que coge un protagonismo inusitado habiendo logrado por ahora tan solo 12 escaños en Andalucía.


Pero ese es el éxito particular de Santi Abascal, no el de la derecha en su conjunto que sin duda ha pinchado. La apuesta planteada al gobierno en la calle ha sido perdida. Han quemado muy rápido un cartucho excepcional que solo debe ser utilizado en determinados momentos. Y sin duda este no lo era. 


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