​PP, Ciudadanos y Vox compran los derechos del Procés en exclusiva para toda España

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Casado con Losantos EsRadio (PP)

Pablo Casado, presidente del PP, en una entrevista con Jiménez Losantos a esRadio. Fuente: PP


El Procés para los partidos nacionalistas catalanes fue todo un descubrimiento. Era la manera perfecta de conseguir el gobierno autonómico y, especialmente, sus recursos teniendo únicamente que engrasar una buena maquinaria propagandística. No hacia falta ni gobernar, ni legislar ni ninguna de esas cosas tan molestas que desgastan y te hacen pasar a la oposición y perder la paga.


La bandera y la idea de nación como respuesta a todo por parte de PDeCAT, ERC y CUP es un caso único en Europa occidental y casi diríamos que en el planeta Tierra. Era raro que nadie se fijara en esta fórmula de éxito que superaba a 'El Príncipe' de Maquiavelo y a toda la teoría política habida y por haber.


Y la derecha española, hoy dividida en un tridente (paradójicamente como en Catalunya el nacionalismo), parece que ha adquirido los derechos en exclusiva de esta receta para todo el territorio español.


Así PP, Ciudadanos y Vox en su afán por desbancar a Pedro Sánchez de la Moncloa no han dudado en poner toda la carne en el asador para patentar su nueva maquinaria propagandística que parece prima hermana de la que en su día puso en marcha el Procés.


El tema de Venezuela parecía interesante, pero por lo que se ve no da los frutos deseados y es insuficiente para derribar al Gobierno. Al fin y al cabo está muy lejos y es difícil que Nicolás Maduro amenace mínimamente el bienestar de los españoles. Vale para llenar titulares y poco más. Pero lo del “relator” -que se ha convertido en mediador- parece que da más juego.


Pablo Casado dedicó ayer una retahíla de descalificaciones al presidente del Gobierno impropias de todo un líder de la oposición. Resulta curioso que un partido que permitió dos consultas ilegales -no moviendo un dedo en la primera y liándola parda en la segunda, y que aplicó un 155 que salió como un churro se atreva a llamar “traidor” a alguien y lo amenace con el Código Penal.


Lo mismo vale para los de Rivera, interesados únicamente en el 155 para las elecciones en Catalunya en su propio provecho, lo que también les salió de pena aunque las ganara.


Parece que todos en la esfera derecha están interesados en competir en 'hooliganismo' con Abascal y los suyos. Solo hay que ver a Casado proponiendo volver a la legislación sobre el aborto de 1985...


Y la mejor manera de hacerlo es copiando el modelo nacionalista procesista que tantos éxitos ha dado. Con este copyright la bandera y la nación pueden ser utilizadas acusando a los que no comulgan contigo internamente de “traidores”. La “España de los balcones” tiene además a su correspondiente enemigo externo: el separatismo.


Como corolario de todo una manifestación patriotera y los medios afines echando humo poniendo a caldo a los enemigos. Y la guinda del pastel: buscar la división en el PSOE y su debilitamiento dando voz en forma de altavoz a los disconformes buscando romperle el espinazo. Sin contar con el oscurecimiento de toda opción de negociación entre las partes o de propuestas económicas y sociales. Curiosamente todo el mundo se ha olvidado de Podemos.


Ya tenemos el Procés a la española. El nacionalismo de uno u otro color inunda ya toda la geografía peninsular. ¿Alguno más se apunta a la fiesta?


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