El Procés se agarra al juicio para seguir a flote

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Torra y Govern (Jordi Bedmar)

Quim Torra y su Ejecutivo desde el Palau de la Generalitat. Fuente: Govern/Jordi Bedmar


Las cosas en el interior de la nave del Procés no van muy boyantes. Los socios del Frente Nacional están de uñas entre ellos y trasladan su nerviosismo a sus seguidores más acérrimos. Hay guerra dentro del PDeCAT por La Crida; hay conflicto entre el PDeCAT y ERC; hay pullas entre los líderes procesistas en prisión o en el 'exilio' (Junqueras versus Puigdemont, por ejemplo).


Por otra parte el Govern de Quim Torra está minado por unas contradicciones tremendas. Dejando de lado su faceta propagandística, es difícil de explicar a sus huestes que por un lado les pidan que “apreten” y por otros les envíen a la BRIMO a ponerles finos. Igual que pedir la liberación de los presos y tener las llaves de las instalaciones. Más que difícil es esquizofrénico.


Y con este panorama no es de extrañar que muchos de los suyos se hayan hartado y los pongan de traidores para arriba a la más mínima. Solo hay que mirar un rato los comentarios a los tweets que publican en sus cuentas. No son muy agradables.


¿Y qué hacen estos próceres para salvar la situación? Agarrarse a cualquier cosa para no hundirse definitivamente. La última había sido el Consejo de Ministros de Barcelona, pero una vez gastado este cartucho se esperaba como agua de mayo el inicio del juicio a los líderes procesistes para seguir a flote.


Así desde ayer hemos vuelto a ver esos lloros tan característicos de los últimos años. Esa búsqueda del victimismo a toda costa para tener a la opinión pública entretenida y que no se pregunte determinadas cosas. Que si un vídeo en un furgón de la Guardia Civil, que si pedir observadores internacionales cuando no viene a cuento... La parafernalia de siempre a la máxima potencia.


Siendo a nivel real nulo el Procés, cuando no contraproducente para Catalunya por la inactividad como país, la única forma de que el invento siga con vida es que el relato continúe en todo lo alto y no pare de engordarse. Así todos esos que llaman “traidores” y otras lindezas a sus jefes estarán entretenidos contra el enemigo y no castigarán a gentes que no son más que simples vendedores de crecepelo. 


   ​Las VTC muestran que Torra está centrado únicamente en la propaganda