​Maduro y Trump siguen con su 'Guerra Fría' particular

|


Delegaciu00f3n Guaidu00f3 Pence (Twitter Vicepresident Pence)

Reunión de Mike Pence con la delegación de Guaidó. Fuente: Twitter @VP


Tras el anuncio de la Administración presidida por Donald Trump de que iban a reconocer a Juan Guaidó como presidente legítimo de Venezuela y la respuesta airada del gobierno bolivariano dirigido por Nicolás Maduro ambas partes han comenzado a realizar una política de gestos para ir tanteando el terreno.


Como en la Guerra Fría protagonizada en su día por los propios EEUU y la URSS los contendientes tantean al rival con múltiples gestos para ver su respuesta y hasta dónde está dispuesto a llegar.


En los dos últimos días Maduro ha acusado por un lado a Trump de querer asesinarlo con la colaboración de elementos colombianos. "Sin lugar a dudas, Donald Trump ha dado la orden de matarme y le ha dicho al Gobierno colombiano y a las mafias de la oligarquía colombiana que me maten", afirmó.


"Si mí me pasara algo algún día, serían Donald Trump y el presidente de Colombia, Iván Duque, los responsables" apuntó. "Mientras tanto me seguiré protegiendo, tenemos buenos sistemas de protección, buena asesoría mundial, y además tenemos la protección mayor, la protección de nuestro Dios creador que me va a dar larga vida", añadió a su diatriba.


Un segundo movimiento que ha realizado el mandatario bolivariano es comenzar a mover sus fichas sobre el autoproclamado presidente Juan Guaidó para ver hasta donde llegaba la protección que Trump le había prometido para protegerlo después de reconocerlo junto a otros aliados.


Hoy mismo el Tribunal Supremo de Venezuela ha prohibido la salida del territorio venezolano del líder opositor que había solicitado la Fiscalía General, por lo que todo indica que se procederá a realizar sobre el diputado el correspondiente proceso judicial después de que Maduro lo acusara de golpista.


Trump mientras tanto tampoco se ha quedado quieto en su política de gestos tras la apertura de hostilidades que protagonizó la semana pasada. El millonario neoyorquino está en un momento donde las encuestas muestran su punto más bajo de popularidad. Ante este escenario no le queda otra que realizar acciones que le hagan remontar el vuelo y a nivel internacional, más allá del muro mexicano, parece que Venezuela es uno de los puntos elegidos.


Un paso dado ha sido en el tema económico, anunciando sanciones a la petrolera estatal venezolana PDVSA para evitar que el Gobierno de Maduro haga uso de estos importantes activos para la economía venezolana.


Otro tiene un cariz más institucional. Trump y los suyos han recibido en las últimas horas en la Casa Blanca a los designados por Guaidó y la oposición como representantes externos de la nueva legitimidad que pretende aislar a Maduro en la hoja de ruta ideada.


"Es un honor recibir en la Casa Blanca al embajador @CarlosVecchio, @JulioBorges y a los líderes del Gobierno libre de Venezuela", ha indicado Mike Pence a través de Twitter. "Estados Unidos apoya fuertemente a la Asamblea Nacional de Venezuela y al Gobierno del presidente @Jguaido. Estamos comprometidos a ver una democracia restaurada en Venezuela a través de unas elecciones libres y justas", finalizó.


Guaidó ha tardado poco en agradecer a EEUU "el reconocimiento a nuestros representantes diplomáticos designados", además de su compromiso con Venezuela "en nuestra lucha por la libertad y la democracia".


Así ambos rivales regionales continúan realizando gestos pero sin llegar a las manos. Estamos en una fase del conflicto donde parece muy difícil que la intervención militar entre en juego. Y sin el apoyo del ejército la oposición venezolana a lo único que puede aspirar ahora es a desgastar a Maduro.


   ​Maduro ofrece adelantar las parlamentarias pero no las presidenciales