​EEUU bajo Trump vuelve a utilizar el 'divide y vencerás' con Venezuela

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Trump (Twitter TRump

Donald Trump, presidente de Estados Unidos. Fuente: Twitter Donald Trump


EEUU parece seguir pensado que toda la América que le queda al sur sigue siendo su 'patio trasero'. En el problema de Venezuela ha utilizado la misma estrategia de siempre en zona latinoamericana, por lo que parece.


Externamente ha lanzado a los vecinos que le son fieles a un enfrentamiento diplomático directo contra Nicolás Maduro y su gobierno bolivariano por medio de organismos oficiales específicos como la OEA. Tampoco ha dudado en recabar apoyos más allá de la región como pueden ser los de la UE.


Internamente ya hace semanas que Trump y su Administración han dado pistas de por donde irían los tiros: su apoyo a la oposición, personificando el mismo en la Asamblea Nacional controlada por esta... También comenzaron sus apoyos al nuevo Presidente de ese ente, Juan Guaidó, dando a entender que lo veían como el presidente legítimo del país caribeño (algo había afirmado el opositor venezolano en ese sentido)... Y todo eso en boca de su número dos, el vicepresidente Mike Pence.


El martes este mismo personaje, aprovechando las marchas opositoras, ha lanzado un mensaje apoyando a Guaidó y llamado “usurpador” a Maduro en una alocución que ha causado un terremoto en la región.


Las ondas sísmicas han sido tales que el propio Juan Guaidó se ha envalentonado y al final de las marchas se ha autoproclamado presidente del país y ha anunciado la creación de un gobierno de transición hasta la convocatoria (a la que no ha puesto fecha) de unas elecciones.


EEUU, Canadá y la OEA ya han anunciado su reconocimiento a Guaidó y su nuevo 'gobierno'. El mismo Donald Trump por medio de Twitter lo ha señalado así de forma explícita saludando al “nuevo presidente”.


Ahora toca ver como podrá Guaidó ejercer su presidencia. EEUU puede tener estrategias para Venezuela. Una de ellas sería la de practicar una entrada en el país y echar a Maduro (esto ahora se ve muy lejano). La segunda sería dar una apoyo a un golpe de Estado, más típico tradicionalmente, pero para ello necesitaría el apoyo del ejército bolivariano y no aparece claro que esto pueda ocurrir. Otra opción sería provocar una guerra civil en el seno del país del régimen bolivariano, pero eso implicaría la entrada de armas y otros elementos.


Lo que sí está claro es que Estados Unidos no va a dejar a Maduro tranquilo. Ni por asomo va a ocurrir como en el caso de Corea. Las reservas petrolíferas y la situación estratégica de Venezuela geográficamente le obligan, a su entender, a mantener la presión y buscar el derrocamiento de de Maduro. Cuba por ejemplo no padece esta presión aunque la disensión lograda con Obama haya sido derribada.


¿Estaremos ante una nueva Corea (o Vietnam) o ante una Chile (o Nicaragua)?. Lo que está claro es que EEUU desde los setenta sólo entra en conflictos que pongan pocos muertos de sus filas encima de la mesa. Descartando esto si Guaidó no tiene otro tipo de apoyos externos para ejercer el monopolio de la violencia propio de cualquier estado lo suyo es un brindis al sol y se acaba de poner, quizás azuzado por las emociones, a los pies de los caballos. Una cosa es decir que eres presidente y otra ejercerlo. 


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