​Societat Civil Catalana niega irregularidades durante la presidencia de Rosiñol

Josep Ramon Bosch, nuevo líder de SCC, no llevará escolta: “Esto no es Kosovo”
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Directiva Societat Civil Catalana (SCC)

Rueda de prensa de Societat Civil Catalana. Fuente: SCC


Societat Civil Catalana ha descartado las presuntas irregularidades durante la presidencia de José Rosiñol y ha negado que su salida se deba a “motivaciones económicas”. La asociación, que reconoce que el cese responde a “discrepancias internas”, inicia así una nueva etapa con un viejo conocido al frente: Josep Ramon Bosch, quien ya había liderado la entidad entre 2014 y 2015.


En rueda de prensa, el presidente saliente ha defendido que su marcha se debe a diferencias que considera “lógicas” en una entidad “transversal” y ha admitido que hubo decisiones que no gustaron a los suyos como, por ejemplo, sus solicitudes de reuniones a ANC y Òmnium. “Tal vez hubo discrepancias por decisiones que se tomaron y quizá no se entendieron”, ha manifestado.


Lo que sí ha rechazado categóricamente es la existencia de problemas en la gestión económica después de que apareciesen publicaciones apuntando hacia un supuesto “conflicto de intereses”. Rosiñol ha desechado estas irregularidades y ha lamentado que estas “informaciones falsas” hayan dañado el nombre de los antiguos miembros de la Junta Directiva. Para argumentar su postura, ha detallado que la asamblea celebrada este fin de semana ha avalado su gestión con un 76%, pero ha retado a los que discrepan a denunciarlo: “Si quieren, nos vemos en los juzgados”.


En esta misma dirección se han expresado Bosch y su vicepresidente, Àlex Ramos. El primero ha subrayado que no ha habido motivaciones económicas en su destitución, mientras que el segundo ha explicado que la asamblea de socios ratificó las cuentas de 2017 y que ahora hay de plazo hasta finales de mayo de este año para que las de 2018 reciban el visto bueno.


Por otra parte, el actual presidente de Societat Civil Catalana, que se ha hecho con la dirección con casi un 70%, ha recalcado que su misión es seguir “trabajando para fomentar la convivencia y la concordia en Catalunya”, y continuar “representando a todos los catalanes constitucionalistas”.


Asimismo ha contado que no utilizará escolta, como sí ha hecho su antecesor durante los últimos 7 meses. “Esto no es una guerra civil, ni Kosovo (…). Es una sociedad pacífica con momentos de tensión muy graves”, ha dicho Bosch, que ha anunciado que presentará alegaciones al archivo de la causa por el presunto espionaje de Mossos a personalidades entre las que se encuentra. 


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