​Iceta se juega su electorado por su oferta a Torra

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Iceta Parlament (Parlament)

Miquel Iceta, primer secretario del PSC. Fuente: Parlament


El PSC entró en una depresión profunda tras la caída del último Govern tripartito presidido por José Montilla. En aquella ocasión el motivo del batacazo fue la crisis económica que azotó mundialmente a la mayoría de economías y que significó el descalabro internacional de la casi todos los líderes.


Posteriormente y con el inicio del Procés llegó el segundo hundimiento: el abandono de varios de sus militantes y dirigentes (una de las tradicionales 'almas' del partido), los pobres resultados electorales y el liderazgo de un Pere Navarro, incapaz de detener la sangría, cuya elección fue un tremendo error y un desastre en todos los órdenes.


La elección de Iceta parecía lógica para frenar el trasvase de votos hacia otras formaciones (principalmente Ciudadanos) y con los datos encima de la mesa parece que ese fin se logró no permitiendo que el partido se ahogara definitivamente.


El problema es que Iceta puede servir como tabla de salvación, pero ya es más dudoso que pueda llegar a recuperar los niveles que en su día tuvo el socialismo en Catalunya. Y es por ello que lo retenido en los años que lleva con el timón de la formación es más fácil que se pierda por los vaivenes del contexto político que crezca.


El mejor ejemplo lo tenemos con su oferta pública a Quim Torra de aprobar los presupuestos de la Generalitat a cambio de que los procesistes aprueben primero en el Congreso los del Gobierno de Pedro Sánchez. Esta acción da una munición de grueso calibre a Cs en el ámbito estrictamente catalán (quizás en el estatal no tanto) frente a Iceta y los suyos. Y tengan por seguro que los naranjas la usarán.


En una Catalunya polarizada en dos bandos al PSC lo han situado en el “constitucionalismo”, por lo que si su frágil electorado interpreta en esta actuación una concesión al Procés lo hará pagar muy caro. No estamos ya en una sociedad con un voto cautivo ni en una Barcelona con un cinturón rojo. 


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