​Quim Torra, el dinamizador cultural

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Feria del Ajo Torra (Twitter Govern)

Quim Torra en la Feria del Ajo. Fuente: Twitter Govern


Cuanto más pasan los meses del mandato de Quim Torra como President de la Generalitat se percibe que igual su elección fue un error por parte de Puigdemont. Si bien se intuía que iba a ser un mandatario teledirigido desde Waterloo lo cierto es que realmente en ningún momento ha actuado como jefe de Govern en ningún sentido.


Por lo visto hasta ahora solo se pueden sacar dos conclusiones sobre los actos de Torra: o bien desde Waterloo no lo saben dirigir, o bien les da igual lo que haga y le dan manga ancha para que vaya a su libre albedrío.


Dejando de lado esto lo cierto es que las acciones de Torra durante estos meses han ido desde puntuales salidas de tono incendiarias (tipo vía eslovena) hasta las más manidas y folclóricas apariciones en todo tipo de actos de carácter lúdico-cultural.


Quim Torra no ha tirado para delante ninguna acción de gobierno destacable. Tampoco ha hecho que los grupos políticos que le apoyan hayan movido un dedo para promulgar una sola iniciativa legislativa en sede parlamentaria en todo este tiempo. El victimismo y el lloro constante es lo único relevante.


Lo que sí ha hecho el actual President es pelar ajos o calabazas, soltar águilas, pasear botellas de una bebida determinada y poco más... bueno, también ha tenido tiempo de subirse el sueldo por estas agotadoras jornadas presidenciales.


Era bastante difícil tener menos actividad que su predecesor en labores ejecutivas, pero lo ha logrado con creces. Ayer mismo se prodigaba en una sesión de 'Els Pastorets' rompiendo un merecido descanso a tan frenética actividad.


Fuera bromas. Lo cierto es que los jerifaltes procesistes han puesto en el trono a un dinamizador cultural para que no les mueva de la silla como hicieron ellos en su día con Artur Mas. Es evidente que Quim Torra no está preparado para ser President y mucho menos para “eixamplar la base” para lograr así superar el tan ansiado 50% del electorado.


Torra actúa hoy como lo ha hecho toda la vida: un activista de alfombra y moqueta. Un intelectual del nacionalismo catalán más extremo. Lo más que puede lograr es mostrar a los suyos lo maravillosos que son ellos mismos. Pero para lograr una secesión hacen falta mil cosas más.


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