​El Consell Assessor es la prueba de la derrota del Procés

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Feria del Ajo Torra (Twitter Govern)

Quim Torra en la Feria del Ajo. Fuente: Twitter Govern


Tras los hechos de otoño del 2017 y las siguientes elecciones celebradas el 21-D por obra y gracia del artículo 155 no parecía estar claro que contexto surgiría de dichos acontecimientos. El Procés había intentado trasladar su parafernalia propagandística al mundo real y por lo pronto la huida de algunos y el encarcelamiento de otros parecía no ser concluyente en sí volvería a intentarse.


El Procés vendió por aquellas fechas la idea de 'primavera catalana', pero lo cierto es que esta tuvo como único resultado destacable la elección de un hombre de paja para ocupar el lugar que Puigdemont cree que le pertenece. Este hombre de paja, Quim Torra, es además un hombre gris y sin ningún carisma... básicamente lo que necesitaba alguien como el inquilino de la casa de Waterloo para que no le robaran la cartera como hizo él con Artur Mas.


Y a partir de aquí los actos folclóricos de Torra y la lucha, ya sin disimular, entre los socios del aparato propagandístico han sido el pan de cada día. La 'tardor calenta' prometida ha sido un bluff...más de lo mismo.


El Procés está derrotado. Los tres partidos independentistas no se soportan entre ellos y las acciones realizadas son puro maquillaje. No son capaces de explicar a los suyos que han perdido y dedican sus esfuerzos a que pase el tiempo para que la gente se centre en los presos o exiliados y así olviden lo que les prometieron de inicio.


Han olvidado toda acción de Govern o legislativa y se han centrado tarea para sobrevivir. Casi se puede afirmar que perder unas elecciones sería una bendición para esta gente. Así podrían justificar mejor su triste realidad: no son capaces de separarse de España.


La última prueba, y más fehaciente, de la derrota es la formación de un consejo con nombre rimbombante pero sin ningún sentido ni efectividad real. El 'Consell Assessor del Debat Constituent' es un chiringuito dirigido y formado por miembros que van desde lo grotesco hasta lo freaky pasando por lo fanático.


Ni uno solo de sus miembros puede generar ninguna clase de consenso social. Es como formar un ente a partir de invitados adictos al poder de un programa de FAQS. Lo dirige Lluís Llach, quien lo más relevante que ha hecho es vaticinar que los funcionarios 'patirien' con el Procés.


Y la selección inicial que ha hecho -o que seguramente le han dado ya escrita- incluye una serie de personajes sin ninguna clase de mérito real, más allá de la parafernalia y ser asiduos de los platós y estudios de radio afines al Procés. Agárrense con lo que viene.


Así Bea Talegón, que ha pasado por todos los lugares y que ha buscado un nicho de mercado en la convulsa Catalunya. Hasta hace dos días hablaba bien de Ciudadanos. Solo hay que mirar un día su Twitter para darse cuenta de ante quién estamos.


Albano-Dante Fachín, que ha pasado en dos telediarios de criticar a Convergència a estar en nómina de los de Puigdemont y su aparato mediático. Su mayor logro últimamente es enfadarse mucho con su excompañero de grupo Coscubiela y ser sacado a gorrazos del liderazgo de Podem.


Su compañera Àngels Martínez Castells no tiene mejor currículum. Lo más relevante que ha hecho en su vida política es sacar la bandera española de los bancos de la oposición sin venir a cuento en un pleno. Esta exmarxista-leninista del PCC tiene como líder máximo a Puigdemont y está en la Crida... así que ha pasado de sentarse en la bancada de Catalunya Sí que Es Pot junto a los comunistas a reírle las gracias a los expujolistes...


Antonio Baños es otra estrella del Procés, ya que en la música no estaba muy ducho (ver sus actuaciones en YouTube); proveniente de Súmate, va de galáctico de la causa. Es un intento de Pilar Rahola en masculino.


Con estos mimbres es bastante improbable que Catalunya logre tener un Estado algún día. Conservar la autonomía puede ya ser visto como un milagro.


   Lluís Llach, director de orquesta del nuevo invento del Procés: Fòrum Cívic i Social per al Debat Constituent