​La estrategia hooligan de Torra le sale cara al Procés

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Quim Torra (Twitter Govern Generalitat)

Quim Torra, presidente de la Generalitat, en un acto en Cardona. Fuente: Twitter Govern


Los 'gurús' del mundo electoral, al elaborar sus estrategias, siempre tienen en cuenta que estas no solo deben primar el intentar captar el voto de los potenciales electores, también desactivar las intenciones de los que nunca llegarían a votar a su candidato pero pueden dejar de votar al contrario. Dicho de otra manera: no enervar mucho a las masas contrarias para no activarlas en contra tuya.


Tras las fallidas investiduras después del 21-D a Carles Puigdemont y a los suyos les tocaba seleccionar un President que de forma interna estuviera al frente de la Generalitat pero que respetara sus variopintos postulados de 'President legítim' o 'Govern legítim' y otros por el estilo. O lo que es lo mismo: que no les moviera de la silla.


La elección de Quim Torra para este puesto ya desde el primer día demostró ser un desastre por los antecedentes en forma de escritos que tenía a sus espaldas este señor. Así fue un blanco fácil para los adversarios al Procés desde el primer minuto.


Si la idea era poner a alguien que hiciera la puñeta al Estado español la verdad es que la estrategia les ha salido rana. Lo que de verdad ha activado Torra cada vez que hacía algún gesto o declaración es a la oposición catalana al proceso independentista.


Solo hay que darse una vuelta por el perfil de Twitter del President para darse cuenta de que para lo único que sirve su acción política es para contentar a los más fanáticos de los suyos y encrespar hasta la saciedad a los más tranquilos de los de enfrente.


Sus apariciones de tintes folclóricos con una muy personal forma de ver la cultura catalana, sus comentarios ácidos hacia los adversarios, su ignorancia hacia todo lo que encaje en su concepto de lo que es Catalunya le convierten en un producto muy caro para él movimiento procesista.


Y cuando se sale del guión nacionalista lo hace con unas salidas de tono (foto de Churchill en la solapa de su americana, uso de líderes como Luther King sin venir a cuento) que calientan aún más los ánimos y lo hacen muy extraño para toda persona que no sea independentista (aunque a algunos de los suyos también).


Con un personaje así es difícil que en los próximos tiempos el Procés logre algún avance en cuanto a número de adeptos sobrepasando así la barrera psicológica del 50% de apoyo a sus postulados. Lo que sí es posible conseguir es activar de forma insospechada a sus adversarios.


Si en su momento Puigdemont y los suyos hubieran escogido a otra clase de persona con un perfil menos fanática seguramente hubieran ganado algo: como mínimo la posibilidad de seguir creciendo. Al tomar esta senda han logrado mantener el poder pero cerrando su movimiento a tener alguna posibilidad de éxito real en un futuro próximo.


O quizás es que no lo creen posible y están cómodos con la situación actual.


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