​El máster de Casado contra la tesis de Sánchez

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Montaje Su00e1nchez y Casado (Reuters PP)

Pedro Sánchez y Pablo Casado, líderes de PSOE y PP. Fuente: Montaje Reuters/PP


En la actualidad las democracias se han transformado en sistemas donde la construcción de carácter artificial llamada “opinión pública” tiraniza las decisiones de los diferentes actores sociales que se desarrollan en su seno aupada por grupos de intereses que se valen de la misma para lograr sus objetivos.


Así personalidades, empresas, clubs deportivos, etc toman su camino teniendo en cuenta los ecos que le llegan desde ese ente tan abstracto y tan difícil de identificar de forma fidedigna. La aparición de Internet y la “democratización” de la información vía redes sociales no ha hecho más que agravar esta situación.


Como no podía ser de otra manera el poder y la política se han visto afectados de una forma que a veces puede llegar a ser grotesca para un observador que desee ser objetivo. Y ese es el caso que vive hoy la sociedad española con lo que ahora mismo llena las portadas y comentarios de todo medio de comunicación y red social que se precie.


Los dos partidos más poderosos del panorama político español, PSOE y PP, tienen ahora mismo serios problemas que han llegado a afectar a sus principales líderes. Y no es por una mala gestión de la cosa pública, o por su opinión sobre este o aquel tema... lo es por su currículum académico.


El tema más insospechado y que menos debería afectar al presidente del Gobierno Pedro Sánchez, una tesis, y al líder de la oposición Pablo Casado, un máster, es lo que se blande como amenaza para sacarlos del teatro de la política y se lanzan el uno al otro con ese objetivo.


Con temas tan candentes encima de la mesa como el Procés, la crisis económica, la inmigración... resulta paradójico que en el ágora de la sociedad española los contendientes saquen a la palestra unos elementos tan nimios e intrascendentes para el bienestar de la ciudadanía.


Lo que empezó como un argumento para derribar a Cifuentes de la presidencia madrileña y amenazaba a un incipiente candidato al liderazgo de los populares como Casado se ha llevado por delante a toda una ministra y amenaza a cualquier político en activo.


Sin duda es importante que nuestros representantes políticos no mientan sobre su pasado académico o cualquier otro tema, pero elevar este tema de mera anécdota a categoría con los graves problemas de toda clase que tiene el país en la actualidad resulta sorprendente.


Cualquiera podría llegar a decir que con este juego quieren taparlos...


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