Forcadell consigue que los jueces del TC admitan por unanimidad su denuncia contra el juez Llarena

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Carme Forcadell, expresidenta del Parlament. Fuente: Europa Press


El Pleno del Tribunal Constitucional ha decidido por unanimidad admitir a trámite el recurso de amparo presentado por la expresidenta del Parlament, Carme Forcadell, contra la decisión del instructor de la causa del Procés, Pablo Llarena, de rechazar de plano la recusación que esta investigada por rebelión había presentado contra él, al considerarle imparcial para investigarla.


Llarena inadmitió el pasado mes de junio la recusación de Forcadell al considerarla extemporánea y un fraude procesal. Tras ello, la exmandataria actualmente en prisión acudió en amparo al TC, pues entiende que esta decisión vulnera su derecho a la tutela judicial efectiva, a un proceso con todas las garantías, a la defensa y al juez imparcial.


La providencia hecha pública este martes aprecia que el recurso "plantea un problema o afecta a una faceta de un derecho fundamental sobre el que no hay doctrina de este tribunal" y porque el recurso "puede dar ocasión al Tribunal para aclarar o cambiar su doctrina como consecuencia de un proceso de reflexión interna".


Así, el Constitucional requiere a la Sala Penal del Tribunal Supremo para que en un plazo que no exceda de 10 días remita certificación o fotocopia adverada de las actuaciones correspondientes. Asimismo, se emplaza a quienes hubieran sido parte en el recurso de amparo para que, también en un plazo de 10 días, puedan comparecer.


Las razones de Llarena


En su auto, Llarena rechazaba de plano el incidente de recusación al considerar que Forcadell buscaba con esta maniobra la inhabilitación de los integrantes de la Sala de lo Penal del TS para el posterior juicio del caso, ya que, de tramitarse la recusación, dichos magistrados hubieran tenido que revisar previamente casi toda su labor, lo que hubiera comprometido la imparcialidad de la mayoría del tribunal para el enjuiciamiento del caso.


El resultado hubiese sido "una quiebra completa de la competencia enjuiciadora de la Sala", decía textualmente el auto de Llarena.


Por su parte, Forcadell defendía que que había apreciado la ausencia de imparcialidad del juez con ocasión de las explicaciones orales que dio el pasado 16 de mayo, al atribuir la condición de testigo protegido en el caso a la Letrada de la Administración de Justicia del Juzgado de Instrucción nº13 de Barcelona que tuvo que salir por el tejado tras el acoso que sufrió la conselleria de Economía por el registro del pasado 20 de septiembre. Llarena lo justificó diciendo que él tambíen había sido objeto de acoso permanente en la vía pública. 


   La traductora de la demanda contra Llarena afirma que la supuesta alteración del texto no fue cosa suya