Miquel Valls afirma que la fuga de empresas estuvo motivada por "cuestiones psicológicas"

"¿Qué se ha demostrado estos meses? Que no pasaba nada"
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Miquel Valls

Miquel Valls, presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona. Fuente: Europa Press


El presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona ha afirmado que la economía catalana ha demostrado tener capacidad para superar la inestabilidad política, y ha dicho que las empresas que movieron su sede social fuera de Catalunya lo hicieron "por cuestiones psicológicas". "Se movieron por temas que no tenían nada que ver con la situación económica, sino que era más por cuestiones psicológicas", ha manifestado Miquel Valls en una entrevista de Europa Press.


"En un momento determinado pudimos pensar que podía haber algún descalabro político, pero hubo un momento en que vimos que la estabilidad económica era un hecho y que aquí no se movía nada, y lo vimos porque las grandes multinacionales aquí no se pusieron nerviosas", ha añadido.


Ha justificado que las entidades financieras decidieron trasladar sus sedes para mantenerse bajo el control del Banco Central Europeo (BCE) y que otras lo hicieron "por temas comerciales" y ante posibles boicots. En este sentido ha considerado que el decreto del Gobierno central para facilitar los cambios de sede, sin necesidad de reunir a la junta de accionistas, se aprobó "para ayudar a los bancos, aunque ha sostenido que estas decisiones deben tomarse por parte de la junta y no del consejo de administración, ya que los accionistas son los propietarios de las empresas.


Valls ha argumentado que, con las actuales tecnologías de la comunicación, el efecto de tener la sede en Barcelona o en Madrid no es significativa para el funcionamiento de la empresa, aunque los traslados de domicilios sociales sí que suponen también una pérdida de los gastos vinculados a la celebración de los consejos de administración y las juntas. "También es cierto que las empresas, una vez toman una decisión, volver atrás es difícil", ha añadido, y ha pronosticado que difícilmente la mayoría de las empresas volverán a mover su sede a Catalunya. 


Sobre las previsiones económicas que se hicieron tras el 1-O, ha defendido que la Cámara no hizo estimaciones catastrofistas pero sí revisó a la baja la previsión de crecimiento para 2018 del 2'7% previsto a un 2'5% por la inestabilidad política, aunque ha subrayado que al cabo de 3 meses rectificó -una cifra que ahora ha revisado al alza hasta el 3'1%.


"A los 3 meses inmediatamente rectificamos porque vimos que el ciclo económico tenía mucha más importancia que la posibilidad de que la política incidiera en la economía", ha sostenido. "¿Qué se ha demostrado estos meses? Que no pasaba nada. Lo que ha demostrado es que la economía no va al margen de la política, pero si estamos en un ciclo de crecimiento positivo en el mundo, y España como parte de esta globalización, vamos bien", ha agregado. 


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