​Las derechas españolas intentan usar la inmigración como gasolina electoral

|


Casado en Ceuta

Pablo Casado en Ceuta. Fuente: Twitter PP


En el último barómetro publicado por el CIS del mes de julio la inmigración ocupaba el quinto lugar en la preocupación de los españoles. El tanto por ciento se ha triplicado respecto a junio básicamente por el efecto de las innumerables noticias sobre el barco 'Aquarius' y los problemas con los refugiados a nivel europeo.


A tenor de estos números resulta curioso que las formaciones que se sitúan a la derecha del espectro político español (concretamente PP, Ciudadanos y VOX) hayan comenzado una carrera entre ellas haciendo bandera con este tema.


Si observamos los cuatro problemas que van por delante quizás podamos despejar las dudas de el motivo por el que actúan así. El paro, la corrupción, la política y la economía son por este orden los que generan más preocupación entre la población española. Son así problemas ya endémicos muy difíciles de gestionar y para los que no existe una varita mágica que permita su resolución.


Los inmigrantes no votan, así que resulta sencillo utilizarlos electoralmente para posicionarse mejor en el mapamundi electoral y, más concretamente, entre el electorado conservador.

Ocurre un poco como con el tema catalán. Un problema situado todavía más atrás pero que está todo el día en boca de Pablo Casado, Albert Rivera o Santiago Abascal.


Los partidos por su naturaleza siempre buscan situar en sus discurso ante la opinión pública los temas que creen les favorecen o les van a suponer apoyos. Y en el caso concreto del conservadurismo el control territorial y la seguridad interna son temas estrellas.


Por otra parte también existe la moda mundial de emular la estrategia electoral de Donald Trump para llegar al poder, que no dejó de sorprender a propios y extraños en su momento. Y con razón. Todo esto se ha empezado a exportar a Europa sin lugar a dudas.


El problema es que el presidente de EEUU tenía un discurso bastante más completo dirigido específicamente a una clase media americana muy castigada. No nos engañemos: Trump hablaba de paro, corrupción, atacaba al establishment de Washington y de economía. Contraer la estrategia electoral de este millonario reconvertido en político a lo del muro con México y la inmigración es no tener ni idea de su exitosa campaña.


En España nunca un partido con un discurso xenófobo de este estilo ha logrado representación parlamentaria. Pero parece que las derechas ven en esto gasolina para sus motores electorales... ¿no se estarán equivocando?



   Pablo Casado toma la vía Donald Trump en su campaña