Puigdemont busca matar al partido del 'padre' Mas (PDeCAT) y al del 'avi' Pujol (CDC)

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Puigdemont partidos

Carles Puigdemont y sus partidos. Fuente: Twitter Alfons López Tena


La tradicional derecha catalana ha sufrido durante la existencia del Procés una serie de rupturas y transformaciones que la han llevado a un punto de no retorno con su pasado. De la 'Federació' de CiU que en su día capitaneó Jordi Pujol por medio de un partido hecho a su medida, como era CDC, a una formación como el PDeCAT que parece tiene ahora los días contados.


Por el camino los expujolistes han tenido que hacer varias metamorfosis para soltar lastre tanto de la corrupción, que habían desarrollado durante años en el Govern, como de su situación por el contexto que apareció tras el nacimiento del Procés... o lo que es lo mismo: desde que Artur Mas decidió echarse al monte por el 2012.


Así los dos líderes de la derecha nacionalista catalana herederos de Pujol han sido incapaces de mantener el legado en forma de partido que les entregaba en confianza su predecesor. Artur Mas debió matar al 'padre' -muy a su pesar, y ahora su 'hijo' Puigdemont intenta hacer lo mismo con él. Pero Puigdemont quiere matar de una tacada al 'avi' y al 'pare' sin ningún tipo de remordimiento.


Hay que reconocer que Carles Puigdemont seguramente debería figurar en el libro Guinness de los récords por número de formaciones en las que ha tenido un papel en menos de un lustro... y las que le quedan visto lo visto: no tiene manías en cuestión de siglas -y por lo que se ve de principios ideológicos.


El 'President legítim' cree que su propia persona es la mejor marca electoral que le puede ofrecer al 'poble', y acelerado por haber rebasado a la 'pupas' ERC con un chiringuito montado en una merendola una tarde en un café de Bruselas, JxCAT, tirará por esa vía tan de moda ahora desde que aparecieron en nuestras vidas televisivas Trump o Macron.


Hasta seis partidos, coaliciones o plataformas han contado con sus “buenos” oficios de líder invencible. Ahora con la 'Crida Nacional' prepara un nuevo invento a medida de sus ambiciones personales que le debe permitir romper amarras con cualquier pasado sospechoso de 'autonomismo' y de sus incómodos predecesores. El 'iaio' y el papá ya no le sirven.


Enfrente tan solo tiene como rival a una insípida Marta Pascal a la que ya ha 'amenazado' sin ningún motivo... dudamos de que la pobre ganara una convocatoria electoral en su escalera de vecinos. Todo lo que haga será cebarse con una rival acabada que sostiene el último estandarte que representa a Mas y Pujol. El heredero se come a sus ancestros.


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