Croacia: experta, rocosa y carácter competitivo para hacer historia en el Mundial de Rusia

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Croacia nigeria

Selección de Croacia. Fuente: Reuters


La selección de Croacia buscará ante Francia este domingo (17.00 horas) su primer título mundialista en su primera final en una Copa del Mundo, aprovechando una segunda buena generación de futbolistas que ya ha superado a la recordada que brilló a finales de los 90 en las semifinales del Mundial de Francia.


La constancia y el despliegue físico de los croatas, reflejado en la frescura con la que los jugadores afrontaban las tres prórrogas necesarias para llegar a la final, hacen de esta Croacia una selección tremendamente peligrosa, más aún si Francia no encuentra los huecos que potencien su juego rápido y vertical, y no consiguen abrir el marcador antes de sufrir el inevitable 'bajón' físico con el paso de los minutos.


Gran parte del mérito de este combinado finalista en Rusia la tiene el seleccionador Zlatko Dalic, quien se mantiene invicto desde su llegada en octubre de 2017 en sustitución de Ante Cacic. Croacia estaba contra las cuerdas, a dos puntos de Islandia e igualada con Ucrania, rival con el que se jugaría en la última jornada una plaza para la repesca.


La victoria ante los ucranianos y en la repesca ante Grecia permitió a los croatas tener un hueco en Rusia, donde se volverían a encontrar a los islandeses, además de medirse a Nigeria y a la favorita de ese Grupo D, Argentina. Precisamente, ese cruce frente a la 'albiceleste' fue considerado como el "más fácil" para Dalic, y el tiempo acabó dándole la razón, firmando un contundente 0-3 y avanzando a los octavos como primera de grupo.


Ese liderato de grupo permitió a Croacia acceder por el lado amable, evitando además a España tras el fiasco frente a la anfitriona, Rusia. En todas estas fases finales, la dinámica de los croatas era la misma: remar a contracorriente y acabar remontando partidos que se ponían cuesta arriba, necesitando para ello superar el tiempo reglamentario. Sólo en semifinales frente a Inglaterra, tras el tanto de Mandzukic en el 109, los croatas evitaron la tanda de penaltis para clasificarse.


El excelente recorrido de Croacia en esta cita ha tenido nombres propios, como las dos grandes estrellas de la selección, Luka Modric e Ivan Rakitic, pero principalmente ha sido fruto de una plantilla consistente, con su experiencia, reflejada más en la edad media de su plantilla, lo que se contrapone con la juventud de Francia, y que ha sabido explotar cada una de sus virtudes, como la verticalidad de sus bandas, Perisic y Rebic, o el juego aéreo dominado por Mario Mandzukic.


Este éxito ha provocado, de manera inevitable, una comparación con la generación dorada de 1998, selección que, en su primera participación en un Mundial tras su independencia seis años antes, llegó a las semifinales con figuras como Suker, Boban, Jarni o Bilic. La actual Croacia ha conseguido recoger este difícil legado gracias al talento individual de sus figuras, como un Modric en las apuestas para el Balón de Oro, pero sobre todo por haber conformado un equipo más completo en las tres líneas.


Esa generación con la que se comparan participó en un Mundial por primera vez en Francia 1998, firmando el mejor papel de Croacia en una gran cita hasta la fecha. Una selección liderada por el máximo goleador del torneo, Davor Suker, y Robert Prosinecki, ambos sumando 8 de los 11 tantos que firmaron los croatas en el campeonato.


La derrota ante Argentina en la fase de grupos y ante Francia en semifinales con doblete de Thuram fueron los únicos peros de una selección dirigida por Miroslav Brazevic que fue la gran sorpresa del torneo y que acabó siendo premiada con el tercer puesto tras la victoria por 1-2 sobre Holanda.


Sin embargo, el éxito de esa generación fue efímero, concentrado únicamente en esa edición mundialista. Dos años más tarde, Croacia se ausentaría de la Eurocopa de Bélgica y los Países Bajos después de caer eliminada ante Yugoslavia e Irlanda del Norte en la fase clasificatoria, mientras que en 2002 volvió a clasificarse para un Mundial, aunque lejos del nivel de cuatro años antes y cayendo eliminada ante México e Italia en la fase de grupos.


Precisamente, esa falta de continuidad es la que se espera cambie en esta nueva liderada por Modric y Rakitic, los dos ejes sobre los que gira el juego de los de Dalic y sus dos grandes referentes de un equipo repleto de 'treinteañeros' y donde el rojiblanco Vrsaljko, que está cuajando un gran campeonato en el lateral derecho, Brozovic, escudero del madridista y el azulgrana, el luchador Rebic, son los más jóvenes del once con 26, 25 y 24 años respectivamente.


Atrás, el irregular Subasic guarda la portería de una defensa fuerte con Lovren y Vida, y arriba le faltan grandes alternativas y casi todo el peso recae sobre el 'bianconero' Mandzukic, que ha sabido adaptarse a jugar caído en banda, y al eléctrico Perisic, quizá su jugador ofensivo más entonado en esta Copa del Mundo.


Si bien la selección de Croacia decepcionó en el Mundial de Brasil, cayendo en la fase de grupos, y en la Eurocopa de Francia se vio apeada en octavos ante Portugal, esta nueva etapa que se abre con Zlatko Dalic puede hacer olvidar a la generación de Suker, aunque su futuro no atisbe la aparición de nuevos talentos.


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