​El Govern de Colau resta importancia al ataque de Arran y la oposición le pide que actúe

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Pisarello

Gerardo Pisarello, primer teniente alcalde de Barcelona. Fuente: Europa Press


El primer teniente alcalde de Barcelona, Gerardo Pisarello, le quita hierro a la acción de los cachorros de la CUP en un bus turístico de la Ciudad Condal, mientras que la oposición le pide al Ajuntament que tome cartas en el asunto.


En declaraciones a los medios, Pisarello ha calificado de “iniciativa simbólica” la acción de 2 miembros de la organización juvenil Arran este lunes contra un bus turístico, en el que han lanzado dos botes de humo y desplegado una pancarta contra la masificación turística de la capital catalana.


El comú ha asegurado que el acto no ha producido incidentes y ha añadido que “es una de las tantas que se producen en Barcelona. Debemos impulsar un debate sobre el modelo turístico de la ciudad”.


Críticas de la oposición


El líder del PSC y exsocio de Colau en el Ajuntament de Barcelona, Jaume Collboni, ha criticado las palabras de Pisarello por describir la acción como un acto simbólico, ya que considera que lo minimiza: “Los mensajes que atenúan o disculpan entre líneas actuaciones violentas de una manera u otra son un grave error”.


El socialista exige al Govern de BComú que dé una respuesta “clara y contundente” y pide al Ejecutivo municipal estudiar la presentación de una denuncia contra los miembros de Arran.



El presidente municipal del PP, Alberto Fernández, ha solicitado también actuaciones judiciales contra los ataques de “turismo borroka” y ha criticado que esta actuación confirma el regreso de este tipo de actuaciones de la mano de las juventudes de la CUP, que considera la Batasuna catalana.


Fernández ha lamentado las declaraciones de Pisarello, ya que cree que “debería condenar esta acción y no justificarla como si fuese una gamberrada, un hecho que demuestra la permisividad del Govern de Colau con la turismofobia en Barcelona”.


Sobre esta permisividad también ha hablado la máxima representante de Ciudadanos en la capital catalana, Carina Mejías. La naranja ha denunciado que la CUP sigue atacando activos turísticos y arruinando el turismo en Barcelona”, por lo que ha exigido al Gobierno local que “no siga mirando hacia otro lado” y que condene y denuncie los hechos.



A las críticas contra la turismofobia se han sumado los partidos independentistas PDeCAT y ERC. Alfred Bosch, líder republicano, ha señalado que llenar de humo un bus turístico “no tiene ninguna justificación” y ha afirmado que turistas y trabajadores “no tienen ninguna culpa”. “Buscar un modelo turístico de más calidad es incompatible con la violencia”, ha añadido.


Por su parte, el portavoz demócrata Jaume Ciurana ha tachado de “inadmisible” el ataque, que ha calificado de “vandálico”, contra el bus turístico. “No se puede tolerar de ninguna manera” que se ponga en riesgo no solo la imagen de Barcelona, sino a las personas que iban en el vehículo, ha dicho. Además ha avisado de que estas actuaciones “no solo no llevan a ninguna parte, sino que son contraproducentes”. 


   Nueva acción de los cachorros de la CUP en un bus turístico de Barcelona