Pablo Casado es Aznar

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Pablo Casado

Pablo Casado, candidato a presidir el PP. Fuente: Europa Press


En la campaña para liderar al Partido Popular se enfrentan diversas propuestas. Las tres más relevantes y mediáticas son las de Soraya Sáenz de Santamaría, María Dolores de Cospedal y Pablo Casado.


En los casos de Soraya y Cospedal el enfrentamiento es, respectivamente, entre el poder del que fue el Gobierno de Mariano Rajoy y el aparato de partido del nuevo registrador de Santa Pola. Las dos caras de la moneda de lo que fue el 'marianismo' intentan quedarse con el pastel que ha quedado en herencia.


Frente a eso surge una especie de tercera vía representada por Pablo Casado. Se ha dicho que la ventaja respecto a las otras dos opciones es que evitaría una posible destrucción del partido por una fratricida guerra interna. Pero hay otras.


Pablo Casado es Aznar. En otro tiempo y otra situación pero representa, o mejor dicho quiere representar, lo que fue el antiguo presidente del Gobierno antes de llegar a la Moncloa cuando batallaba contra Felipe González sudando sangre.


Casado se presenta ante su militancia, y de paso ante la sociedad española, con unos mensajes bastante parecidos a los que el hoy líder de FAES utilizó en su día. 


Reforma fiscal -él lo llama “revolución” curiosamente-, víctimas del terrorismo, antinacionalismo catalán y unidad territorial española -con leyes frente a los “golpistas-, garantía de educación del castellano en todo el Estado... O lo que es lo mismo, las recetas aznaristas: España en lo cultural y neoliberalismo en lo económico. 


Todo esto fue lo que en su día Aznar planteaba en sus mensajes a la sociedad española y que luego tuvo que dulcificar para tener que pactar con CiU y PNV. Casado lo hace calcado.


Su apelación al pasado glorioso del PP, ofrecer el sueño de volver a los 11 millones de votos recuperando lo perdido frente a Ciudadanos son otras de sus fórmulas, amén de apelar a la militancia popular proclamando que de ellos es el poder.


Casado reclama todo el voto 'a la derecha del PSOE', e incluso se atreve a pedir a algunos votantes de izquierdas que le den su apoyo. Esta música suena a algo que ya fue top one en el pasado...es el 'centro' que con tanto ahínco buscó en su día el 'aznarismo' para que le apoyaran sectores sociales que nunca hubieran votado a la derecha fundada y capitaneada por Manuel Fraga.


Si alguna opción tiene Pablo Casado de liderar las filas populares es que su militancia se crea que está ante el nuevo Aznar. Porque en el fondo, después de una larga época con Rajoy, añoran ese tiempo de su partido. La consideran su etapa dorada. Y esa es la mayor fortaleza de Casado frente al exGobierno y al aparato.


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