Se cumplen 40 años de las últimas discusiones que alumbraron la Constitución

La mitad de ese articulado se cerró en tan sólo 20 días
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Ponentes constitucionales (Congreso)

Ponentes constitucionales celebran el fin del dictamen de la Carta Magna. Fuente: Congreso


El próximo 21 de junio se cumplirán 40 años de las últimas discusiones que tuvieron lugar en el Congreso para rematar el dictamen del proyecto constitucional, un texto que, un mes después, se debatió en el Pleno y, posteriormente, fue enviado al Senado.


Ese día concluyeron los trabajos de la Comisión de Asuntos Constitucionales y Libertades Públicas de la Cámara Baja después de 24 sesiones y más de 1.400 intervenciones orales, y con la redacción de 163 artículos -acabaron siendo 169-, así como de las disposiciones adicionales y transitorias.


La mitad de ese articulado se cerró en tan sólo 20 días, tres semanas en las que gran parte de los trabajos necesarios para poner punto y final al futuro texto constitucional se llevaron a cabo fuera del Palacio de la Carrera de San Jerónimo. Según se subraya en los trabajos recopilatorios del Congreso con motivo del 40 aniversario, no siempre el ritmo de aprobación había sido tan rápido.


La importancia de las reuniones extraparlamentarias


No en vano, cuando el 5 de mayo de 1978 se iniciaron los trabajos de la Comisión la labor de los comisionados fue especialmente lenta. De hecho, hasta 6 días después no se logró aprobar el primer artículo y para llegar al décimo hubo que esperar 10 días más.


Con el fin de superar este estancamiento fue necesario acudir a soluciones alternativas y comenzaron a celebrarse reuniones extraparlamentarias entre representantes de unos y otros grupos que permitieron acercar posiciones y consensuar posiciones comunes.


Uno de los acuerdos más importantes llegó el 22 de mayo, cuando UCD, PSOE, PSC y la Minoría Catalana pactaron una veintena de artículos en la misma sesión, y lo mismo ocurrió una semana después, cuando los mismos partidos junto a los Socialistas de Catalunya y el PNV, cerraron 10 artículos más.


Días antes fue el propio rey Juan Carlos I quien había favorecido el clima de diálogo con un encuentro en el Palacio de la Zarzuela al que asistieron Felipe González, Manuel Fraga y Santiago Carrillo, además de Rafael Arias Salgado.


Hasta entonces, los acuerdos extraparlamentarios eran negociaciones bilaterales entre UCD y el PSOE, los dos grupos mayoritarios, y después fueron más los partidos que se sentaron a negociar los puntos conflictivos de cada artículo del proyecto.


El sistema electoral, uno de los puntos más polémicos


Pese a que el consenso se hacía visible y permitía que los trabajos de la Comisión avanzasen, no fueron pocas las dificultades que surgieron en el camino. El sistema electoral fue uno de los puntos más polémicos del articulado, hasta el punto que su debate se pasó al final para no entorpecer el buen ritmo de los acuerdos, que se extendió a la última parte de los trabajos de la Comisión. También lo fue el artículo referido al referéndum consultivo.


En esta etapa final se aprobaron artículos tan importantes como el que regulaba los estados de alarma, excepción y sitio, así como el título correspondiente al Poder Judicial o el Título VIII de las autonomías, entre otros. Sobre este último se debatió una enmienda que proponía la inclusión del derecho de autodeterminación, pero fue rechazada con el único voto a favor del PNV y la ausencia de la Minoría Catalana.


Las últimos artículos que se pactaron fueron los del título décimo, los relativos a la reforma constitucional, tras cuyo debate se concluyó al dictamen de la futura Carta Magna, poniéndose así punto y final al trabajo de la Comisión Constitucional.


Eran las 21.35 horas de un 21 de junio cuando el presidente de ese órgano, Emilio Attard, de UCD, pidió la palabra para comentar que sentía "un profundo dolor" al dar por concluso el debate constitucional, palabras ovacionadas por los comisionados. Attard agradeció la labor a todos lo que ayudaron a conformar una Constitución "para un pueblo que aspira a ser libre" y en la que puso en valor el consenso, "ese vilipendiado término".


Tras poner fin a la sesión sin el tradicional "se levanta la sesión", el veterano presidente y los comisionados se fueron a la cafetería del Congreso para celebrar con champán que el dictamen de la Constitución fuera ya una realidad.


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