​El ministro de Cultura, Màxim Huerta, fue condenado por fraude fiscal en 2017

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Màxim Huerta, ministro de Cultura y Deporte. Fuente: Europa Press


Màxim Huerta fue, sin duda, una de las sorpresas del Gobierno de Pedro Sánchez. El ministro más televisivo vuelve a situarse en el candelero y se convierte en el protagonista del primer escándalo del Ejecutivo socialista. A su polémico fichaje al frente del ministerio de Cultura y Deporte por algunos 'tuits' controvertidos se suma ahora un nuevo espectáculo: fraude fiscal.


Huerta fue investigado el año pasado por defraudar a Hacienda 218.332 euros con una sociedad que constituyó en 2006 cuando era presentador de televisión y fue condenado a pagar 243.000 euros incluyendo recargos e intereses por tres ejercicios fiscales, según informa El Confidencial.


El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) en dos sentencias de mayo de 2017 condena al titular de Cultura por dejar de pagar la citada cantidad correspondiente a las declaraciones de 2006, 2007 y 2008 en las que habría facturado 798.521 euros a través de la sociedad Almaximo Profesionales de la Imagen SL, empresa de la que era único accionista y administrador desde enero de 2006.


Según recogen las dos resoluciones, se dedujo por actividades artísticas 43.770 euros en 2006, 80.481 en el año siguiente y 24.451 en 2008, habiendo declarado solo por servicios profesionales y rendimientos de trabajo 44.400, 43.065 y 60.000 euros, respectivamente. Como consecuencia, del total de ingresos de los tres ejercicios, 798.520 euros, solo tributó por IRPF 21.860 euros.


El ministro de Cultura y Deporte tributó por el impuesto de sociedades y no por el IRPF, como debería haber hecho, eludiendo así “los tipos impositivos progresivos y más elevados de IRPF” y “engrosando además indebidamente el capítulo de gastos”.


Fuentes del departamento de Cultura se han remitido a las declaraciones de Huerta efectuadas a El Confidencial en las que dice estar “al corriente” de todas sus obligaciones tributarias “desde hace ya unos cuantos años”. 


Tras la publicación de esta información, Huerta ha dado explicaciones en varias entrevistas radiofónicas. En ellas ha detallado que no informó de estas condenas al presidente del Gobierno porque consideraba que era un asunto privado ya cerrado, que además afectó a miles de periodistas, creadores y artistas que dejaron de cotizar como si constituyeran en sí mismos una sociedad –opción más ventajosa para pagar menos impuestos- tras un cambio de criterio de Hacienda.


Por otra parte ha asegurado que no actuó de mala fe, sino siguiendo una recomendación que le hicieron cuando empezó a trabajar en televisión, y ha rechazado dimitir. Las aclaraciones, según fuentes gubernamentales, son consideradas "solventes" por parte del Gobierno", que deberá ahora hacer frente a su primer quebradero de cabeza interno. 


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