​La querella contra Llarena alimenta las discrepancias entre los letrados del Parlament

Los letrados, "incómodos" con la querella al juez Llarena
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Parlament Catalunya

Pleno del Parlament. Fuente: Europa Press


La demanda por prevaricación contra el juez del Tribunal Supremo que instruye la causa del Procés, Pablo Llarena, aprobada por la Mesa del Parlament ha generado una situación inédita y ha reactivado las discrepancias entre los letrados de la Cámara catalana.


Según han revelado fuentes parlamentarias a Europa Press, los juristas se encuentran ahora discutiendo el procedimiento ya que ninguno de ellos es un experto penalista y nunca antes el Parlament había afrontado una querella penal contra un magistrado. 


Por ello analizan cómo hacerlo y quién de ellos se va a encargar de la misión, situación que ha generado cierta tensión dentro de los servicios jurídicos de la Cámara: muchos se niegan a asumir este encargo y ya han manifestado que no participarán en una iniciativa de este tipo.


Según varias fuentes, éstos no se encuentran cómodos con esta situación y hubieran preferido que la denuncia se hubiese encargado a expertos penalistas externos a la Cámara o, como mínimo, se les hubiera consultado previamente.


Estas discrepancias internas, en todo caso, no tendrán que ser resueltas en breve ya que hay pendiente un recurso de Ciudadanos. Así los letrados no decidirán nada hasta que la Mesa no resuelva la propuesta presentada este miércoles por los naranjas contra la decisión de interponer una querella contra Llarena por impedir las investiduras de Puigdemont, Turull y Sànchez.


La petición de reconsideración de Cs, según fuentes consultadas, se analizará en la próxima reunión del órgano rector de la Cámara prevista para el próximo martes y presumiblemente será anulada por la mayoría independentista. Además presenta otra dificultad para prosperar y es que el reglamento del Parlament no deja claro si se puede recurrir este tipo de iniciativas. 


En su artículo 38 especifica que los grupos pueden pedir a la Mesa que reconsidere una decisión de “índole parlamentaria” como es el caso de escritos, acuerdos o propuestas, pero no demandas judiciales. Ante esta situación inédita se podrían interpretar las normas de manera que se entendiera la querella como una medida de carácter parlamentario, pero los juristas se inclinan por descartarlo.


Los letrados del Parlament vuelven a estar en el punto de mira ahora para denunciar desde la Cámara catalana al juez Llarena. La última vez que se situaron en el 'ojo del huracán' fue cuando se les encargó que dijeran si los plazos para un adelanto electoral corrían o no tras la investidura fallida de Carles Puigdemont (resolvieron que no). Y también se les pidió que se pronunciaran sobre la legalidad de una eventual investidura telemática de Puigdemont (también la descartaron a pesar de ciertas discrepancias internas).  


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