​La Policía confirma el espionaje de los Mossos a políticos, abogados y periodistas contrarios al Procés

La policía catalana trató de destruir documentos sobre el dispositivo de seguridad de Santamaría
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Detención Mossos


Fuente: Mossos


Un informe de la Brigada Provincial de Información de la Policía Nacional de Catalunya acusa a los Mossos d’Esquadra de crear un “servicio ilegal de espionaje” para realizar seguimientos sobre políticos, abogados, miembros de asociaciones civiles y periodistas contrarios al proceso independentista.


El documento, cuyo contenido ha sido publicado por El Periódico, analiza todos los papeles que intervinieron cuando efectivos de la policía catalana iban a proceder a destruirlos el pasado 26 de octubre en una incineradora de Sant Adrià del Besòs (Barcelona).


Según la Policía, la Generalitat de Catalunya “quería tener perfectamente controlados” a un grupo de personas contrarias a la independencia, urdiendo así un plan en el que se emplearon fondos reservados. En particular 161.101’22 euros solo en el año 2015, en base a dos correos electrónicos que iban a ser eliminados.


El informe concluye que los Mossos controlaban a políticos del PP, Ciudadanos, PSC e incluso de la antigua CiU (hoy PDeCAT), así como a “activistas, personas públicos o privados, entidades y plataformas, todos ellos de marcado perfil unionista o constitucionalista”.


Vigilancia a políticos y la amenaza terrorista


Entre las notas y grabaciones que iban a la incineradora, la Policía recuperó varios folios sobre la denominada ‘Operación Catalunya’. En ellos se hacía referencia a una “boda en Madrid de la familia Fuster Fabra”, en referencia al abogado José María Fuster (uno de los presuntamente espiados).


Las anotaciones, hechas a lápiz, recogen que en el banquete estuvieron “Blas, Pino (dos comisarios de policía), Cierco (uno de los accionistas del banco de Andorra donde la familia Pujol ocultaba el dinero), Fuster Fabra y sus mujeres, en la mesa estaba también Albert Rivera (líder de Cs)”. Fabra fue “controlado” por un grupo de mossos, que le siguieron, fotografiaron y elaboraron un informe de 3 folios sobre su visita a Barcelona el 6 y 7 de junio.


Según El Periódico la policía autonómica iba a quemar también unos “papeles rotos” encontrados dentro de la caja 4. Entre esa documentación figuraba la “comunicación del desplazamiento y dispositivo de seguridad del mes de mayo de actos en Catalunya de la vicepresidenta del Gobierno, Doña Soraya Sáenz de Santamaría”. Además aparecía información sobre la posible amenaza terrorista en Barcelona, con fecha del 2 de junio de 2017 y en la que se hacía referencia a “ataques no especificados durante el verano contra lugares turísticos de Barcelona, concretamente las Ramblas”; y había apuntes de dispositivos de seguridad e la Casa Real.


Caso Pujol, Arran, la CUP y Societat Civil Catalana


Por otra parte el departamento de la Mossos trató también de destruir el listado de los 53.000 socios de la ANC con nombres y apellidos, su correo electrónico y su DNI, así como documentos del caso Pujol, varios informes sobre la organización independentista juvenil, Arran, y un dossier sobre la CUP.


La policía catalana también tenía la intención de eliminar varios informes de la Comisaría General de Información de los Mossos sobre actos convocados por Societat Civil Catalana, en los que se había “identificado a miembros del PP, Ciudadanos, periodistas, etc”, con especial atención a manifestaciones como la convocada el 19 de marzo.


Asimismo observaban que el apoyo de Cs había aumentado en los últimos años: “Han sabido movilizar personas mediáticas relacionadas con medios de comunicación como políticos en cativo de partidos de centro derecha”. También recogían información de periodistas de El Confidencial o de Antena 3 TV.


Además en un carpeta llamada audios, también se recuperó una “grabación con sistema oculto” donde se identifica al eurodiputado de CDC, Ramón Tremosa, que habla de descabezar la cúpula de este partido, ERC y la ANC porque, según cita, “están todos podridos”. 


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