​Mireia Boya sigue a Puigdemont y mete en un lío a los encarcelados y a los demás

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Mireia Boya tira por tierra la estragia de defensa de la mayoría de encausados por el Procés. Fuente. Europa Press


Cuando Puigdemont tomó la decisión de huir a Bélgica metió en un tremendo lío judicial a todos los protagonistas del Procés que se quedaron aquí. Ya alguna defensa de los processistes señaló que quizás su acción condenaba a la prisión a algunos de los actores. Sus posteriores comportamientos y declaraciones no han hecho más que empeorar la situación y han dado argumentos al Tribunal Supremo para endurecer las medidas contra los que están en prisión preventiva.


Las defensas en general han cogido el camino más fácil y han enarbolado la bandera del simbolismo. La DUI, el referéndum, lo de septiembre en el Parlament... nada era real y no generó ninguna situación de facto. Incluso han llegado a aceptar la Constitución y la acción del 155 para obtener su libertad, contradiciendo lo que pocos meses antes afirmaban con sorprendente valentía. 


No se puede afear en nada la estrategia de la defensa y de los imputados por lograr la libertad... es humano y es legítimo -otra cosa es cómo pueda observarse desde el prisma moral. Pero hoy Mireia Boya ha entrado como un elefante en una cacharrería y ha destrozado con su declaración esta estrategia. La militante de la CUP, que iba con la idea de entrar en prisión, se ha librado de ella básicamente porque no ha hecho en ningún momento nada excepto proferir proclamas insulsas y no mover un dedo por el Procés de forma real.


La CUP en general es una formación que hace demasiado uso de la palabra y poco de la acción. En estos años del proceso independentista ha funcionado más en su órbita como una especie de Partido Campesino cuando los comunistas pintaban algo en Polonia. Están ahí pero no sirven para gran cosa.


Únicamente lo que vale son sus escaños para un 'Frente Nacional' donde quienes reparten el bacalao y se llevan los costes son ERC y el PDeCAT. La CUP y Mireia Boya viven en otro planeta donde solo hay un 'poble' dirigido por ellos hacia la victoria final.


Pero la verdad es que no tienen ni un solo 'preso político' en sus filas y sí demasiadas declaraciones fuera de tono y de la realidad como para llenar tomos y tomos de hemeroteca. Los electores se dieron cuenta el 21-D dejándolos con 4 diputados y al borde del extraparlamentarismo.


Cuando Mireia Boya hoy se ha plantado con estos mimbres ante el Tribunal tanto la Fiscalía como la acusación de Vox (repetimos: Vox) han aplaudido con las orejas y en justa recompensa por su inestimable ayuda no han pedido ninguna medida provisional.


Ahora Mireia podrá seguir desarrollando su estrategia política sustentada en la nada más absoluta sin el menor problema. Seguro que los que están en prisión preventiva y los pendientes de juicio se lo agradecen infinitamente y celebran sus declaraciones dando a entender que ha vencido al Tribunal Supremo. No duden que es así. 



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